STRAIGHTENER - Black Hole: http://www.youtube.com/watch?v=dTMDESG_3UU
Aquí va una metáfora extraña. Si Straightener fuera un equipo de fútbol en un partido, sería Argentina en el amistoso de febrero contra Francia donde tuvo 5 chances de gol y metió dos. Eso traducido significa que, en su nueva producción, NEXUS, lanzada el 11 de febrero pasado, la banda nipona es una capaz de hacer daño y ser efectiva sin meter tanta bulla ni distorsionar los espacios sonoros. Claro que la lección se aprendió de a poco en el transcurso de los años. En sus inicios por allá por el 98, Straightener era una más de esas bandas post-grunge dedicadas a la saturación, con guitarras y batería sueltas sin riendas en la entrega de canciones cortas y de alto volumen. El tiempo eventualmente pasó y más de diez años después, diez álbumes (tres de ellos bajo el sello indie Ghost Records y una recopilación de aquella etapa manufacturada en su nueva casa, Toshiba EMI) y la inclusión de un nuevo guitarrista, el ex-Art-School Jun Oyama, la banda originaria de Tokyo ha publicado lo más destacado de su discografía.
En esto harto tiene que ver su nuevo miembro. Proveniente de uno de los monstruos en bajada, el estilo de Oyama se acopla perfectamente a la otra guitarra en la banda, dándo un contrapeso sonoro interesante. En canciones como”Crash” o “Lightning” esto se marca muy claramente. El líder, vocalista y guitarrista de la banda, Horie Atsushi, señalado por la crítica como el punto bajo de la banda ha crecido mucho, vocalmente se nota más centrado, sin el clásico whining japonés, inclusive en el tema más duro del disco, “Little Miss Weekend”. El álbum, además, contiene canciones que no son características del grupo. La gran “Black Hole” está llena de segmentos que van aumentando a medida que avanza la canción, algo muy diferente de lo que solían hacer antes, tirar toda la carne a la parrila y sonar lo más fuerte posible. Otros puntos altos son “Ark” y “Magic Blue Van”, mientras que el cierre, “Nexus”, es un tema clásico de la banda, que podría ser escrito para Title (2205) o Dear Deadman (2006), pero sin la urgencia de antes, más pausado y melódico.
Si bien Linear (2007) fue una buena producción, la evolución no despuntaba tanto como si apareció en Immortal, su EP del mismo año, aunque su enfoque era mucho más post-punkero que este nuevo álbum, el más pausado y menos agresivo hasta el momento. Al final, suena a inevitable ironía que su álbum más celebrado no posea las características que han marcado a la banda en su carrera.

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