sábado, 16 de junio de 2007

Gustavo Cerati @ Arena Santiago (24/05/2007)


Esta volá pasó hace años ya. Pero como olvidar a Cerati, el gran, último latinoamerican rocker, el verdadero ídolo multigeneracional, demostrado por un Arena Santiago lleno a reventar de viejos (o adultojóvenes) canosos, cabros universitarios del barrio alto y chiquillas gritonas. Y él en el medio, capaz de ponerse de espaldas cantando la mitad de un tema o ponerle interminables riffs de guitarra a otros. A nadie le importaba, todos le pedían más, lo que fuese, ya sea Soda, Cerati solista viejo (Amor Amarillo), poco más actual (Bocanada) o ultra-actual ("Adiós"). Hasta un cover de Spinetta estuvo metido por ahí. Y todos gritaban y bailaban, felices.

No deja de ser válido preguntarse, como muchos lo hicieron, por qué otro concierto más (y fueron dos, lo que suma cinco en total en eso de ocho meses) con la misma fórmula repetida ya anteriormente. Claro, el concierto fue muy similar al que realizó en septiembre pasado en el Teatro Caupolicán, las luces estuvieron allí, aunque no en su esplendor, los temas fueron casi los mismos (cambió los inicios, "Al Fin Sucede" por "Artefacto") y sus arreglos, idénticos. A pesar de todo esto, el show se justificó claramente y fue una jornada larga y satisfactoria para todos, especialmente el propio Cerati, que se veía bien contento en el escenario. Fue su gran noche, la confirmación de su acto como uno con la venia popular, capaz de juntar 13000 personas a ver un show repetido como si nada. Su triunfo como el gran artista que es.

La noticia de que vuelve Soda (a fines de octubre, con entradas estilo U2) envuelve de dudas el futuro solista de Cerati. Obvio que a todos nos gustaría ver a Soda de nuevo en un escenario, ya me imagino el Nacional lleno, las pancartas, el trátame suavemente, la persiana americana, las gracias totales, pero también hubiese sido lindo saber hasta donde nos hubiera conducido Cerati en su viaje individual, porque para él cada disco nuevo fue un aprendizaje, fue mejorando día a día, tema a tema, hasta dominar las radios tal como lo hacía antes con la música ligera y esas cosas.

No queda más que ver como sigue su camino, a ver donde sigue el puente, de que forma el hombre madura, para que nos regale más momentos mágicos, como el de ya hace un mes.